
El pasado 6 de junio se celebraron los 25 años del popular juego electrónico que ideó el ruso Aleskséi Pázhitnov. Juego basado en la lógica y que tiene como fin encajar una serie de piezas tetriminas hasta conseguir completar lineas –¡qué os voy a contar que vosotros no sepáis! Si jugamos de forma prolongada al Tetris, no se nos va a secar el cerebro como nos aseguraban nuestros padres; al contrario, lo explico:
La primera vez que juguéis al Tetris, –elegid vosotros la plataforma: GameBoy, maquinita chunga,…– vuestro cerebro consumirá más energía y glucosa, y por tanto os fatigaréis antes. Pero si practicáis diariamente y os convertís en “pro”, vuestro cerebro optimizará el consumo de energía y glucosa, siendo más eficiente y resistente a la fatiga. En resumidas cuentas, al optimizar el uso de vuestro cerebro incrementaréis vuestra velocidad de razonamiento.
Para llegar a dominar el juego lo suficiente, necesitáis muchas horas de práctica; sólo con eso adquiriréis la velocidad del rayo y nuestro querido “efecto Tetris”, ya que el juego también puede provocar repetitivos síntomas de stress en el cerebro que, involuntariamente, imagina combinaciones de Tetris, se esté jugando o no. Esto puede pasar con cualquier otro juego o incluso en la vida real, ya que dicho efecto también lo sufren las personas con trabajos muy automatizados o repetitivos y se le denomina con el mismo nombre, aunque no hayan jugado nunca al Tetris..
Con este magnifico efecto que nos evade o transporta a otra realidad podremos pensar en nuevas combinaciones, soñar que estamos jugando e incluso intentar colocar objetos usando los principios del juego, –3 cojines en horizontal hacen linea.
Yo lo he experimentado con juegos como:
- Super Mario Bros
- Tower Defense
- Zelda II
- Super Declaración de la Renta 08
Felicidades por los 25 años al señor Aleskséi, el padre de la criatura.
Wikipedia
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